Una visita al dentista con un bebé o un niño pequeño es distinta de una con un niño más grande, y saber qué esperar la hace mucho menos estresante. Así funciona una visita para los pacientes más chiquitos en Kids2Dentist, y cómo ayudar al suyo a sentirse seguro.

Por qué las visitas tempranas son suaves y cortas

Con bebés y niños pequeños, la visita es breve, sin apuro y pensada por completo alrededor de la comodidad. No se espera que un niño chico se quede quieto mucho rato ni que haga todo perfecto. La idea es una experiencia positiva, para que su hijo aprenda temprano que el dentista es un lugar amable.

El examen en el regazo: cómo suele funcionar

Con los más chiquitos, usted no queda a un costado. Muchas veces sostiene a su hijo en el regazo, mirándolo, mientras el dentista hace una revisión rápida y suave. Su hijo se queda cerca suyo todo el tiempo, que es justo lo que lo ayuda a sentirse seguro en un lugar nuevo.

Lo que usted puede hacer para ayudar

  • Elija un momento en el que su hijo suele estar descansado y alimentado, no cerca de la siesta o de una comida.
  • Lleve un juguete, una mantita o un chupete favorito si tranquilizan a su hijo.
  • Mantenga su propio tono liviano y tranquilo, porque los chiquitos leen su ánimo de cerca.
  • Deje que su hijo explore un poco la sala antes de empezar.

Está bien si su niño llora

El llanto es completamente normal a esta edad, y nuestro equipo está acostumbrado. Nunca forzamos nada. A veces una primera visita es simplemente que su hijo se familiarice con la oficina, y solo eso ya hace que la próxima sea más fácil. Unas lágrimas no significan que la visita haya salido mal.

Atención en su idioma

Atendemos a las familias en inglés, español, tagalo, punyabí y hmong. Cuando usted está relajado y se entiende con claridad, su pequeño por lo general también se acomoda, así que díganos su idioma preferido al reservar.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo suelen traer las familias a un bebé por primera vez?

Muchas familias vienen cuando empiezan a aparecer los primeros dientes o durante los años de niño pequeño. El momento adecuado para su hijo es una pregunta rápida para la oficina, y una primera visita temprana y fácil sienta una buena base.

¿Mi niño tendrá que sentarse solo en la silla grande?

Por lo general no. Con los más chiquitos, puede tenerlo en el regazo para la revisión. La comodidad va primero, y usted se queda cerca todo el tiempo.

¿Y si mi niño no coopera?

Es lo esperable a esta edad, y no es un problema. Nuestro equipo tiene paciencia y nunca fuerza nada. Hacemos lo que se puede con suavidad y construimos desde ahí.

En resumen

Una visita al dentista con un bebé o niño pequeño es corta, suave y pensada para mantener a su hijo cómodo. Venga, tenga a su pequeño cerca, y deje que nuestro equipo haga lo que hace todos los días. Cuanto antes estas visitas se sientan normales, más fácil es cada una que sigue.