Los niños se enferman, el carro no arranca y los turnos cambian de un momento a otro. Toda oficina dental lo sabe. Lo que hace la diferencia no es el motivo por el que no puedes ir, es qué tan pronto avisas.
Llama apenas lo sepas
En cuanto tengas cierta seguridad de que no vas a poder llegar, llama. Con dos días de aviso, la oficina casi siempre puede ofrecerte algo cercano y darle tu horario a otra familia que está esperando. Con dos horas, las dos cosas se vuelven mucho más difíciles.
No necesitas una buena excusa. Nadie va a calificar el motivo. Basta con una llamada corta.
Por qué importa la silla vacía
Alrededor de una de cada cinco reservas en línea no se presenta. Cuando una familia no llega y no avisa, esa hora no se le puede dar a nadie más, y alguien que necesitaba atención esa semana espera más. Avisar convierte una hora perdida en la cita de otra persona. Es lo más útil que una familia puede hacer por la oficina, y cuesta un minuto.
Pide la lista de espera
Al mover una cita, el horario nuevo suele quedar más lejos de lo que quisieras. Aprovecha y pide que te anoten en la lista de llamadas. Las cancelaciones pasan todos los días, y las oficinas llaman a esa lista antes de liberar el horario al público. Quien lo pide se adelanta; quien no, espera.
Si tu hijo amanece enfermo
Llama en vez de decidirlo por tu cuenta y deja que recepción te diga si conviene venir. Con algunas cosas se puede asistir sin problema y con otras es mejor reprogramar, y el equipo prefiere responder esa pregunta a que la adivines. Si hay que mover la visita, la mueven mientras hablas.
Si ya faltaste a una
Llama y agenda la siguiente. Una falta no queda como una marca contra tu familia ni cierra ninguna puerta. Lo único que la empeora es dejar pasar meses por una llamada incómoda en la que del otro lado nadie está pensando.
Preguntas frecuentes
¿Cobran por cancelar?
Nuestras oficinas no le cobran a las familias por llamar a mover una cita. Si tienes dudas sobre tu plan en particular, pregunta en recepción.
¿Con cuánta anticipación conviene avisar?
Veinticuatro horas es lo habitual y le permite a la oficina llenar el espacio. Más es mejor, y hasta una hora es mejor que nada.
¿Puedo reprogramar en línea?
El sitio está hecho para pedir citas nuevas. Para mover una que ya existe, llama directo a la oficina. Es más rápido y cuelgas sabiendo que el horario nuevo quedó confirmado.
¿Y si necesito mover a todos mis hijos a la vez?
Dilo al principio de la llamada. Es más fácil encontrar un bloque para todos que moverlos uno por uno, y el equipo puede buscar un horario que los mantenga juntos.
En resumen
Llama apenas lo sepas, pide la lista de llamadas y no dejes que una visita perdida se convierta en un año perdido. El motivo nunca importa tanto como el aviso.
